Síntomas y daños
Los gusanos se alimentan principalmente de las hojas provocando orificios irregulares. Los tres primeros estadios crean orificios más pequeños, mientras que en los siguientes estadios se alimentan del tejido entre los nervios, dejando atrás hojas con aspecto de esqueleto. Tienen un apetito voraz y pueden consumir cada día hasta tres veces su peso corporal. Las plantas pueden perder sus hojas y atrofiarse.