Xylella fastidiosa

Enfermedad de Pierce de la vid

Aspectos generales

Xylella fastidiosa es una bacteria gram negativa limitada por el tejido del xilema. Tiene una amplia gama de hospedadores, muchos de los cuales muestran síntomas menores o ninguno. No dejan de identificarse plantas hospedadoras nuevas. Xylella fastidiosa afecta sobre todo a la vid, la fruta de hueso (melocotón y ciruela) y los cítricos, donde causa enfermedades como la enfermedad de Pierce de la vid, enfermedad falsa del en melocotonero, clorosis variegada de los cítricos y quemado de hojas. Se está convirtiendo en un problema en olivos.

Ciclo de vida y aspecto de la enfermedad de Pierce de la vid

La bacteria vive en los tejidos del xilema en las raíces, tallos y hojas, donde se multiplican. La planta puede responder a la infección produciendo goma y tílide (una sustancia parecida a pegamento) en los vasos. La bacteria, la goma y la tílide bloquean los vasos, provocando la marchitez de la planta. El transporte a las distintas partes de la planta depende de la especie de planta: en melocotón, la bacteria se encuentra en grandes cantidades en las raíces, mientras que en ciruela, estas cantidades se acumulan en las hojas y los frutos.

Las bacterias se transfieren de una planta a la otra a través de todo tipo de insectos que se alimentan de xilema. Las especies de chicharrita Homalodisca coagulata y Oncometopia nigricans son vectores famosos, pero ciertamente no los únicos. Los insectos resultan infectados inmediatamente después de comer de las plantas infectadas y los insectos maduros siempre permanecen infectados. Sin embargo, la bacteria no se transfiere a los huevos y los estadios inmaduros pierden la bacteria tras la muda. La dispersión a larga distancia puede producirse a partir del transporte accidental de vectores infectados o de plantas durmientes. En cítricos, la bacteria se puede transferir en semillas usadas para la propagación.

Las bacterias se ven limitadas en muchas regiones por las condiciones invernales con periodos de heladas en los que las bacterias de las plantas durmientes se mueren. Además, en muchas regiones no existen vectores adultos hibernantes que puedan causar una infección temprana en el nuevo ciclo de cultivo. Por eso, la bacteria está causando problemas más graves en zonas con inviernos templados y vectores adultos hibernantes. La bacteria también está presente en muchos hospedadores silvestres y malas hierbas y su presencia aumenta el riesgo de infección de cultivos plantados. La propagación de una especie de planta hospedadora a la siguiente sigue investigándose y parece depender de la ubicación de la bacteria en las plantas infectadas. Por ejemplo, la transferencia de ciruelos con altos niveles bacterianos en las hojas a ciruelos vecinos con bacterias principalmente en las raíces tiene mucho más éxito que viceversa. Por lo general, el bajo número de bacterias en las hojas de ciruelo disminuye la propagación tanto en el cultivo, como de dicho cultivo a otros.

Síntomas y daños

Vid;
La infección primaria de las hojas provoca su quemado. Una parte de la hoja verde se seca de repente, volviéndose marrón mientras los tejidos adyacentes se vuelven amarillo o rojo. La desecación se extiende pudiendo ocasionar el marchitamiento total de la hoja y su caída. Los tallos infectados muestran una maduración irregular y manchas de tejido marrón y verde. En los siguientes ciclos de cultivo, estas plantas infectadas muestran un desarrollo más tardío y producen brotes cloróticos atrofiados. Si la infección se convierte en crónica, las hojas sufren clorosis internerval y los brotes presentan entrenudos más cortos. Las vides afectadas terminan muriendo. Esto sucede antes en vides jóvenes que en las más viejas y con mayor rapidez en variedades susceptibles (en 2-3 años) que en variedades más tolerantes, que pueden sobrevivir más de cinco años.

Frutas de hueso (melocotón y ciruela):
En melocotón, la copa de los árboles infectados es compacta, parecida a un paraguas, debido a los entrenudos más cortos. El follaje es más denso y el verde de las hojas es más oscuro de lo habitual. Los árboles jóvenes infectados también muestran enanismo. Las hojas y las flores aparecen antes y permanecen durante más tiempo, pero se producen menos frutos y son más pequeños.

En ciruelos, los primeros síntomas, que se observan de principios a mediados de verano, son una clorosis irregular u oscurecimiento de las hojas, a lo largo del margen o la punta. La zona necrótica se esparce por la hoja desde el margen y está marcada por una banda clorótica. Al principio, solo unas pocas hojas por rama muestran síntomas, pero, a la larga, el crecimiento se detiene y la planta muere en unos pocos años.

Cítricos:
Los síntomas son una clorosis internerval variable de las hojas, parecida a una deficiencia de cinc. La infección se convierte en sistémica con mayor rapidez en árboles jóvenes que en maduros, en los que puede quedar restringida a ciertas ramas. Al madurar las hojas, aparecen en su envés lesiones algo elevadas, que son de color marrón claro y luego marrón oscuro o necrótico. Los frutos de árboles infectados son mucho más pequeños y su contenido de azúcar es mayor. La floración y cuajado del fruto tempranos en melocotón no se observa en los cítricos; no existe una diferencia entre los árboles infectados y los sanos. Tampoco existe un aborto normal del fruto, debido a lo cual la producción es similar, pero con un mayor número de frutos más pequeños en los árboles infectados. Estos árboles crecen más lentamente de lo normal y su desarrollo se ve limitado. Las ramas primarias y secundarias mueren y el follaje es menos tupido, pero el propio árbol no se muere a causa de la enfermedad.

Olivos:
En las hojas infectadas se observan síntomas de quemado y las ramas primarias y secundarias sufren desecación, que suele empezar por la parte superior de la copa, en unas pocas ramas, y luego se extiende al resto. A la larga, muere todo el sistema radicular y el árbol.

Cómo prevenir la enfermedad de Pierce de la vid

  • Controle los vectores utilizando mallas o aplicando insecticidas
  • Para disminuir la fuente de inóculo, elimine las plantas hospedadoras silvestres y las malas hierbas
  • Use un tratamiento de agua caliente para los esquejes en reposo (20 minutos a 50°C o 18 minutos a 45°C)
  • Pode las ramas enfermas o árboles enteros para retirar las fuentes de inóculo

Prevenga las enfermedades en las plantas optimizando el potencial de las mismas, así como la resiliencia del cultivo.

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